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EDUCACIÓN
BIOCÉNTRICA. PALABRAS DE CLAUSURA*
Rolando Toro Araneda**
Voy a exponer con imágenes de la realidad
de las escuelas, porque a veces una imagen habla
más que muchas palabras.
Estas niñas de tres años ya están
influenciadas por la Biodanza y han descubierto
el abrazo. La importancia del abrazo, no sólo
en los niños, sino también en los
adultos, es muy grande, es un fenómeno
cósmico, para decirlo en su verdadera dimensión.
Aquí, aprendiendo a tocarse, cosa que jamás
se enseña en las escuelas, sin embargo
es un aprendizaje primal, algo esencial.
Aquí, la profesora enseñando a tocarse
tímidamente, sutilmente, de modo que el
contacto se hace progresivo.
Escenas de ternura entre los compañeros,
cosa que en una escuela sería un escándalo
y que es la enseñanza esencial, primal,
es más importante que saber la fecha de
nacimiento de Bernardo O’Higgins.
Este es un ejercicio de eutonía en que
se unen los dedos índices y que permite
respetar la intencionalidad recíproca.
Esto es un ejercicio de regresión en que
un niño da continente y cuidado a un compañero.
Este es un aprendizaje extraordinario. Es mucho
más importante que saberse la tabla del
5, porque lo que tienen que aprende los niños
es a relacionarse profundamente a nivel afectivo.
Aquí, esta niña atraviesa entre
dos hileras, triunfante y realiza un acto de autoafirmación
y triunfo personal ante sus compañeros.
Este es uno de los aprendizajes más importantes
que puede haber en la vida: aprender a mirarse
a los ojos. Los niños en general miran
durante un instante y retiran la vista, pero mirarse
a los ojos en forma más detenida permite
entrar en el alma del otro.
Respecto a la agresividad: es un instinto normal
en el ser humano, es un instinto de supervivencia
y sirve para poner límites cuando se es
agredido, pero al mismo tiempo no hay que confundir
la agresividad con la violencia. La violencia
es la destructibilidad sin motivo, o con motivos
pueriles, pero cuando la agresividad se practica
alegremente -como entre los cachorros de leones-
se está reforzando la identidad, sin el
espíritu de destructibilidad ni de competencia.
Un niño guiando a otro, así aprenden
a confiar y el compañero que lo guía
toma una responsabilidad. En Biodanza la discriminación
no existe, no se puede discriminar, porque la
discriminación es una enfermedad mental
gravísima. Los niños desde pequeños
deben aprender a sentir que el compañero,
por muy diferente, es un ser humano como él.
Un abrazo grupal, que da la emoción y el
sentimiento de solidaridad y de unidad de grupo.
Eutonía de piernas, en que se unen las
piernas, sintiendo las intencionalidades de su
compañero en forma de un juego muy divertido,
que les gusta mucho.
Una actividad biocéntrica es preparar alimentos,
hacer helados, hacer pan. Después lo comparten,
comen juntos los alimentos que han preparado.
El vínculo con la vida a un nivel cotidiano,
la construcción de objetos, de juegos,
desarrolla la creatividad en forma extraordinaria.
Hay toda una metodología en Biodanza de
juegos de construcción.
La relación con la profesora: los niños
no están sentados en sillas escuchando,
sino que hay un diálogo, un encanto en
el relatorio. Estamos creando Escuelas Biocéntricas
en distintos lugares del planeta, en las que se
aplica toda la concepción biocéntrica
en la escuela.
En el Instituto de Ciegos de Bahía, en
Brasil, se hace Biodanza con niños ciegos,
lo que da un resultado extraordinario en el sentido
de que se abre una nueva sensibilidad frente al
espacio, se aprecia la libertad de movimientos,
aprenden a moverse.
En esta imagen se ve a los
niños imitando a animales.
Hay sesiones en que trabajan adultos y niños,
hay una exigencia en la Escuela Biocéntrica
de que en la Biodanza participe la familia, los
profesores y los alumnos y, en muchas escuelas,
estamos haciendo sesiones cada 40 días.
Hay juegos entre el papá y los niños,
ellos pueden andar a caballo arriba de sus padres,
se revuelcan juntos, es decir, ya no existe esa
relación autoritaria, sino que es una relación
lúdica con el padre, con los abuelos, con
los tíos.
Hay dibujos que muestran cómo está
ligada la escritura, que es un esfuerzo semántico,
con la afectividad. La madre y la hija unidas
a través de sus cuerpos y dentro de un
corazón. Esto muestra que, para la escritura
y el dibujo, hay una clara motivación afectiva.
Niñas adolescentes en situación
de riesgo -delincuencia, prostitución,
embarazo precoz- en una institución de
Temuco, guiadas por mi hija Pilar Toro. A través
de la danza se transformaron completamente, tomaron
contacto con su intimidad, con lo más profundo
de ellas mismas. En todos los casos de adolescentes
en situación de riesgo, la Biodanza da
un resultado extraordinario. Tenemos muchos grupos
de adolescentes en situación de riesgo.
En Recife hay un centro de 500 niños que
han sido recogidos de las calles y que tienen
Biodanza y otras actividades: computación,
costura danza, música, cerámica.
Adolescentes de un grupo escolar chileno que eran
terribles, desafiantes, indiferentes. La profesora
les llevó un sandwich el primer día
y ellos lo tiraron al techo, entonces ella los
imitó. Pero después de un par de
semanas estaban mansitos, dulces, comunicados.
Se desarrolla una interioridad en ellos, no hacen
payasadas. Todo lo que no se puede hacer en las
escuelas, ellos lo hacen en la clase de Biodanza:
tenderse en el suelo, rodar, dar saltos, gritar,
liberar tensiones. Es un trabajo muy lindo con
los adolescentes.
*Creador del Sistema Biodanza y Presidente de
la International Biocentric Foundation
Esta exposición se realizó apoyada
con diapositivas
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